Demi Moore, Elizabeth Banks y el mismísimo director James Cameron apostaron por prendas de la firma de Donatella
Si la Academia premió a Zona de miedo con el Oscar por la Mejor Película de 2010, los fashionistas le tendrían que entregar una estatuilla a Versace, por diseñar los más glamourosos vestidos de la alfombra roja.
Definitivamente, Demi Moore fue la mejor vestida de la noche, con una romántica creación de Versace Atelier color maquillaje, que contrastaba con su piel bronceada: un vestido estrecho en el talle y con volantes en el parte baja, que dejaba al descubierto su piernas y sus zapatos, también de Versace. Completó el look con joyas de Van Cleef & Arpels y un clutch de Salvatore Ferragamo.
Elizabeth Banks también apostó por un diseño de la firma italiana. Ella usó uno color gris con holanes en la caída. Llevaba joyas de Fred Leighton; por otra parte, el impecable traje del director James Cameron también era de Versace.
En el listado de las mejor vestidas no podía faltar Vera Farmiga, quien se decantó por una creación de Marchesa color rosa intenso con escarolas; la española Penélope Cruz, que siempre acierta y esta vez no fue excepción, llevaba un Donna Karan color rojo burdeos, firma pocas veces vista en este tipo de eventos, acompañado de joyería Chopard; la joven Carey Mulligan, por su parte, dio una lección de estilo al usar un vestido negro de Prada adornado con cristales de Swarovski; Jennifer Lopez (aunque despeinada) prefirió una romántica creación de Armani Privé, con hermosos detalles en el costado izquierdo, y con piezas Bvlgari y Cartier.
El desfile de glamour no se detuvo ahí. Otros looks triunfadores fueron el de la actriz inglesa Helen Mirren, quien usó una creación de la dupla Badgley Mischka combinado con alhajas de Chopard; el de la rubia Cameron Diaz (que hasta en el maquillaje le atinó con esos labios rojo intenso), llevaba un brillante vestido color oro de Oscar de Renta y joyas de Cartier y de la joven Rachel McAdams, quien se veía perfecta con un vestido encantador y vaporoso en tonos claros de Elie Saab.
mejor vestidas
El glamour de la noche de los Oscar no termina al concluir la entrega. Para las estrellas, esa noche es como la de una boda: hay que cumplir con la ceremonia para después ir de reventón.
Las fiestas post Oscar -de las cuales las más importantes son la gala de Elton John y su esposo David Furnish para recaudar fondos contra el HIV sida, y la de la revista Vanity Fair- también son el escaparate de muchos que no fueron nominados, ni invitados, al Teatro Kodak, y que se quedaron con las ganas de lucir en la alfombra roja, o de acompañar a sus amigos en el éxito o en la desilusión.
Aunque famosos y famosas sí le echan ganas a los looks para después de..., obviamente estos no son taaan espectaculares ni fastuosos como los de presentadores y nominados; lo cual no quiere decir que no merezcan reseña aparte.
Las otras protagonistas
Para la fiesta de Elton John, la más internacional de las actrices mexicanas, Salma Hayek, lució un Alexander McQueen de la temporada primavera-verano 2010, que fue la última colección del diseñador. No es de sorprender que haya elegido este diseño, pues la firma de McQueen forma parte del Grupo Gucci, del cual es dueña la familia de su esposo, el empresario Henri Pinault.
Salma está súper delgada y el vestido se le veía muy bien, lo mismo que las enormes plataformas en camel y el pelo, que ahora luce más corto.
Natalie Portman llegó a la celebración de Vanity Fair con un elegante minidress de Lanvin, strapless y con falda de hileras de holanes en un color entre tabaco y olivo. Natalie rara vez falla en su elección y esa noche no fue la excepción.
El vestido de Victoria Beckham hubiera merecido desfilar por la verdadera alfombra roja, pero en cambio tuvo que conformarse con hacer su aparición, sin David, en las dos grandes galas de la noche. Primero estuvo en la fiesta de Elton John, llena de sus compatriotas, para terminar en la de Vanity Fair.
El traje, de su propia línea, era una columna en color champagne, de un sólo hombro y cinturón negro, con un discreto estampado justo a la altura del vientre y cadera. ¡Hermoso!
Es una lástima que Jennifer Hudson no hubiera acudido a los Oscares, pues podría haberle dado lecciones a más de alguna acerca de cómo lograr que un vestido azul eléctrico se vea elegante. Jennifer está más delgada -no es que se haya convertido en palo de escoba- y tiene un nuevo corte de pelo muy favorecedor. Su vestido de chiffon, acinturado y con escote halter se le veía sensacional. El detalle del broche en oro blanco y diamantes en la cintura lució mucho.
Jennifer Lopez se cambió de atuendo para irse de fiesta, pues a pesar de lo exquisito de su Armani Privé para la entrega, no resultaba demasiado práctico para convivir con los amigos. Se nota que tuvo excelente asesoría para ambos eventos, pues el segundo vestido, radicalmente distinto al primero, era un diseño negro de Gucci, mucho más sexy, con plumas de avestruz y aberturas estratégicamente ubicadas. También se cambió el peinado por un semi recogido más liso y juvenil.