Esta es la experiencia de una persona fue a la Cueva de Pinoltepec
Cortesía CEMAC
Compartir esta experiencia es rendir tributo a la maravilla de la naturaleza, también una invitación para exigir el respeto a nuestro medio ambiente, al que tal vez si lo conocemos de cerca, llagaremos a respetarlo, verlo como una madre que nos recibe, nos nutre, aunque en estos tiempos se ve también como un boomerang, trayendo de vuelta las mismas respuestas de lo que nosotros le lanzamos.
Ingresé al CEMAC hace un par de meses, al cabo de los cuales he tenido oportunidad de practicar snorkel nocturno en la Isla de en Medio, surcar en kayak por el Río Jamapa, y escuchar los relatos de excursiones montaña, de rutas exploratorias en bicicleta, expediciones de espeleología, para apoyar la promoción del desarrollo sustentable de regiones y comunidades que tienen muchas necesidades y gran potencial ecoturístico. Son personas que con la misma entrega con que se emplean en su trabajo y actividades cotidianas, encuentran cómo sacar el mejor partido a su tiempo libre, promover la convivencia fraternal o familiar y verdaderamente es muy gratificante levantarse un domingo a las 7 de la mañana y estar puntuales en el punto de partida porque al final del día el recorrido valió cada minuto del tiempo y el esfuerzo invertido, este es un resumen del Recorrido a la Cueva de Pinoltepec.
Para mi, como principiante fue muy clara esta lección, sólo con mis propias fuerzas no soy nadie, sino el valor de sumar esfuerzos y ver por los demás, es algo que es indispensable en este tipo de actividades además de la emoción de ir a la aventura, ver paisajes hermosos, los habitantes locales tan modestos y gentiles y el echar a andar todos los músculos del cuerpo que generalmente están tan acostumbrados a permanecer en reposo.
Todo listo
Llevando guantes, un casco (el mío era industrial pero afortunadamente me prestaron uno como de ciclista que era mas cómodo y seguro), mi lamparita de leds que se adapta a modo de cíclope, unos guantes de cuero flexible, y unas botas tipo minero - porque si pisas un lodazal cenagoso sería posible que de traer unos tenis se les podría desprender la suela, llevé mi backpack con agua, ropa para cambiarme y me sobró un par de tenis y una cajetilla de cigarros que sin querer no se como se me ha venido pegando desde algunos años atrás, no me hubieran caído mal unas rodilleras y coderas, ya que hay momentos en que hay que desplazarse a gatas entre las rocas.
El equipo se conforma siempre de un par de guías expertos, el que va a la cabeza y el que se queda atrás del equipo (al que se le conoce como ‚"reta"). Los demás siempre debemos caminar en medio de ellos.
Accesar a la cueva requiere una caminata que a mi gusto era como de 1 kilómetro, ya en la cueva estaríamos tal vez unos 90 minutos. El día era muy soleado, ya abajo el ambiente es húmedo, mucho mas frío que lo me hubiera imaginado, supongo que en invierno si hay que llevar una buena chamarra, todos llevamos bien puesto el casco los guías cargaban con unas bolsas impermeables con GPS, botiquín, cuerdas, escalera.
Emoción profunda
Para mi que el clímax de esa ruta fue en 2 ocasiones una cuando pasamos por unas rocas enormes que parecían sobrepuestas y que inexplicablemente permanecían muy firmes a pesar de que la inclinación natural de su volumen generaba la imagen de que su centro de gravedad tendía a caer sobre nosotros, Roberto (el guía) dijo que siempre han permanecido en esa misma posición mientras con ciertos esfuerzos de trepo entre un pedazo de árbol arrestado por la corriente y las resbalosas paredes de una grieta, para después tirarnos una escalara de cuerdas y peldaños de unos 12 centímetros - que ahí mismo nos enseñaron a usar, (a mí me quedaba muy claro del poderoso cauce del agua cuando es capaz de arrancar un árbol entero y arrastrarlo por mas de 1 kilómetro en las estrechas grietas subsuelo, y nosotros estábamos ahí en plena época de lluvias, aunque el panorama era de q hacia días que no llovía por esa zona).
La otra parte emocionante fue ya al último cuando se ve la claridad del otro extremo de la cueva, encontramos unas antorchas fabricadas con ropa, ahí imaginamos si serian de alguien que se aventuró al estilo de Robbinson Cruceau y sin equipo adecuado pudo haber tenido que pasar la noche en la cueva, ya que allí final también fue una rutina de pericia de nuestros guías para treparse y ayudarnos unos a otros a subir lo alto de unos 4 metros en piedras que vienen voladas donde no seria posible escalar sin ayuda de los demás.
La Poza
Al cabo de unas 6 horas de excursión (contando desde que emprendimos el viaje aquí en Plaza Acuario, hasta salir de la cueva y encontrarnos de nuevo con Gabriel (nuestro guía anfitrión), comprar unos refrescos, y programar 3 horas mas desde el descenso ‚"por el camino corto" hasta las pozas y entrar de regreso a Veracruz.
Efectivamente bajamos por el camino más corto pero bien escarpado y resbaloso, pero que sin duda fue también muy divertido, a pesar de los resbalones y alguno que otro raspón por ahí.
La Poza es un bellísimo tesoro, un espejo de agua, de unos 15 o 20 metros de diámetro franqueada por arboles y riscos, alimentada por el agua cristalina de escurre de una cascadita cristalina donde mis compañeros no alcanzaban a ponerse de pie bajo su capitel.
Gabriel se tiraba clavados y parecía nutria pataleando dentro del agua, que tendría una 17 grados de temperatura... luego del inesperado chapuzón y un breve descanso era hora de emprender la ruta de regreso, por una vereda escalonada mucho mas dócil en cuanto al grado de dificultad para escalarla pero que me dejaba al menos 20 minutos de dialogo interno y de satisfacción por el esfuerzo invertido.
Equipo personal
- Combinación interior: Los hay de diversos grosores y fibras (polartec, fibra de poliéster, Coolmax/lycra, etc.) tenemos que elegirlo en función de la temperatura de la cavidad a explorar
- Monos o trajes completos: Suelen estar confeccionados en poliéster o poliamida y los impermeables en PVC
- Guantes
- Botas: Las más adecuadas son las de goma conocidas como de pocero, actualmente también se utilizan las de barrancos y en cavidades secas se puede optar por botas de montaña más ligeras
-Arneses: Al elegir un arnés hay que buscar siempre el mayor grado de comodidad y confianza que este nos dé
- Arnés de pecho: Su función principal es mantener la estabilidad durante el ascenso, hay que procurar escoger el que mejor se adapte a nuestras características físicas
- Bagas o cabos de anclaje
- Descendedores: Los hay sencillos y los hay con freno, tanto unos como otros tienen defensores y detractores, su elección es algo muy personal. El defecto en todos los modelos es el mismo, un rápido desgaste de las poleas
- Bloqueadores: Los más utilizados son los ‚"puños" y el ‚"croll", aunque se pueden hacer buenas combinaciones con el ‚"basic" el ‚"croll" y el ‚"pantin"
- Casco: Los hay con iluminación eléctrica ‚"Leds" o con iluminación mixta
- Carbureros: La introducción de los ‚"Leds" los están dejando en desuso aunque tienen sus defensores por la cuestión calorífica
- Sacas o petates: Al elegir la saca personal hay que tener en cuenta lo que llevaremos en ella habitualmente. Muchas asas facilitan el transporte pero se enganchan en los pasos estrechos
Club de Exploraciones de México AC
Sección Veracruz
Sesionamos todos los jueves a las 20:30 horas
Centro Universitario Hispano Mexicano CUHM
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