Diciembre no es sólo el mes que cierra el año gregoriano, calendario que nos rige. Es el mes más importante porque encierra las fechas que nos marcan como pueblo.
El día 8, día de la Santísima Concepción y que celebramos como inicio de un desfile de fiestas que si lo permitimos nos arruinaran el hígado y el bolsillo. Todos conocemos una Conchita y vamos a su casa a comer tamales y ya de paso a felicitarla y ¿quién quita? a ponernos de acuerdo para la siguiente fiesta.
El día 10 celebramos el Día de los Derechos Humanos, mismos que nadie respeta en este país, especialmente en este puerto, y del que toda celebración fue opacada por la algarabía del aguinaldo que hemos esperado todo el año.
El 12, celebramos a la Virgen de Guadalupe. Es impresionante ver el profundo amor, no sé si pueda hablar de fe, pero sí de amor que la gente profesa a la Virgen. Porque lo que ella logra, no lo ha logrado nadie.¬† Ya desde el día 11, a buena hora los grupos comienzan a reunirse, las camionetas se adornan, las guitarras se afinan y cuando la comitiva está completa comienza la peregrinación. Hasta la piel se me ‚”enchina” de ver con que cariño, hombres y mujeres, jóvenes y viejos, niños se dirigen, unos a pie, otros en auto a cantarlas mañanitas a la Gran Madre de México. Las iglesias se engalanan y se visten de luces. Vendedores de todo tipo objetos; estampitas, rosarios, imágenes, flores, pan de pulque, gorditas de requesón, hojuelas, buñuelos con miel de caña y todo tipo de delicias para la vigilia de la Gran Celebración.
El día 12, como regalo del cielo (pues aquí estaba previsto un norte) es esplendoroso, el sol brilla y la brisa es fresca. Las familias comienzan el día agradeciendo a la virgen todos sus favores y se arreglan para presentarse ente ella. Niños y niñas de todas las edades vestidos de Juan Dieguitos y de Marías, y finalmente una vieja amiga: la cámara fotográfica, se desempolva. Los fotógrafos con sus pintorescas escenografías con tanto de burrito carretita, heno, rosas y el Cerro del Tepeyac como fondo, toman fotos para calendario, tarjeta postal, para enmarcar y mandar a la abuelita, tamaño credencial para llevar en la cartera y recordar que llevaron al niño a presentar.
Después todos a comer. Si trabajas en una fábrica, es la comida de la empresa. Viandas y bebidas corren por única vez al año a cargo del jefe; si no, todos tenemos una lupita a quien celebrar. Finalmente todos somos uno ¡México es Guadalupano!
Después del 12, fecha que da inicio al ya tradicional puente Lupe - Reyes, el día 16 comienzan las posadas, es una verdadera lástima que esta hermosa tradición se pierda, Esas posadas de cuando yo era niña, donde eran los peregrinos el centro de la reunión, en su burrito María, y José llevándola. Y todos detrás con nuestra velita encendida pidiendo posada. Los de adentro de la casa respondiendo hasta que después de 4 o 5 estrofas y cuando la cera nos había ya tatemado los dedos y estaba a punto de extinguirse la flama, nos abrían la puerta y al grito de ‚”Entren santos peregrinos, peregrinos…” Comenzaba la fiesta. Corría el ponche con tejocotes, caña ciruelas guayabas¬†¬† y canela a veces con piquete, para los mayores. Los gritos de alegría al aparecer la piñata (hecha con olla de barro), las canciones, los tamales, el atole y las famosas colaciones ¡son inolvidables! Es una lástima que hayamos dejado perder esta tradición. Y las pastorelas: representación en donde el bien triunfa alegremente sobre el mal después de las mil peripecias del diablito por ganar.
Aquí en el puerto de Veracruz de la tradición de la rama queda poco y de la del viejo. Las veces que vine a pasar navidad a Veracruz durante mi infancia me maravillaba viendo a estos grupos de músicos y cantantes armados con una rama adornada y cantando ‚”Naranjas y limas…” y para año nuevo ‚”Ahí viene el viejo…”
No debemos dejar morir las tradiciones, ni el verdadero significado de cada una de ellas.
El 24 finalmente llega, y la vigilia de la Navidad vamos a Misa de Gallo, a comer buñuelos y beber café de olla fuera de la iglesia. Amanecer el 25 emocionados para recibir los regalos que, a mi dijeron traía el Niño Dios, ahora es Santa Claus quien los compra en Liverpool..
El 31 la Grn Fiesta, despedir el año viejo, y recibir el nuevo. Oro y oropel, sidra y champagne uvas y deseos, tradiciones y supersticiones: Yo saco a pasear mi maleta 12 veces, barro hacia fuera, echo agua por la ventana y me pongo calzones rojos para tener amor todo el año. Con la crísis yo creo que este año serán amarillos para atraer el dinero.
Si aún resistimos, después de salir al boulevard a esperar el sol del primero de enero y cantar el himno a la alegría. El día dos todos comenzamos nuestros buenos propósitos. Y sobre el boulevard hay una cantidad de gente corriendo para comenzar el año haciendo ejercicio.
Las celebraciones llegan a su fin el 6 de enero que comemos en familia la rosca de reyes. Y si nos toco el niño, podemos llegar al 2 de febrero celebrando.
 
Felices Fiestas.
 
Gaby Velazquez
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