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Queridos amigos, TODOS:

 

Es un verdadero privilegio poder convocar a todos ustedes a la conferencia que sustentara el Dr. Cándido García Fonseca con el título “EL EFECTO DEMOSTRACION”

Quizá el nombre e la conferencia no nos orienta demasiado a los que somos legos en la materia, pero es de enorme relevancia porque nos lleva de la mano a reconocer, en parte, cómo los medios norman nuestras conductas en varios aspectos de nuestra vida cotidiana.

El Dr. García Fonseca es una gloria para Veracruz, prominente universitario autor de ocho libros de economía mundialmente conocidos.

El Dr. García Fonseca es miembro activo del GRUPO CULTURAL FENIX.

EL PERIÓDICO IMAGEN DE VERACRUZ Y EL GRUPO CULTURAL FENIX, siempre atentos a la proyección de la cultura en el Estado de Veracruz te esperan el viernes  26 de febrero del 2010 a las 18 hs. en punto en sus instalaciones sitas en la Avenida Ruíz Cortinez 1917 (entre Megacable y MVS).

Mucho te agradeceré que no faltes porque tu pesencia es exactamente, lo que marca la diferencia.

 

 

Atte:

Dr.Isaac Wislicki G.

Asesor de la Dirección

Periódico IMAGEN DE VERACRUZ y

Presidente de FENIX

Dr.Isaac Wislicki G.

La mala educación deja a millones de jóvenes en desventaja para siempre y reproduce la detestable desigualdad entre los que pueden pagar una buena educación y el resto. También genera inmensas pérdidas económicas. El déficit de gente de primer nivel -en todas las esferas- nos atrapa en producciones básicas de poco valor. En el Grupo Cultural FENIX investigamos las pérdidas ocultas derivadas de no calificar en emprendimientos complejos que crean productos y servicios de alto valor global. Si en los 80 se hubiese implementado la educación de excelencia, ya no habría pobreza ni inequidad, seríamos actores destacados en la sociedad del conocimiento, con empresas triunfando globalmente, con juventud innovando y emprendiendo exitosamente en trabajos bien remunerados. Entenderlo es clave para tomar decisiones asertivas e impulsar innovaciones que efectivamente garanticen educación de calidad.
La gran pregunta actual es: ¿cuál es la educación que el país requiere para ser exitoso en este siglo y para crecer con equidad? Los datos son concluyentes. México, entre los países con nivel educacional equivalente, logró el mejor desempeño en los últimos 25 años. No llegaremos más lejos con más de lo mismo; somos sólo una economía reactiva, que hoy se salva por el precio del petróleo, el turismo y otras materias primas, por cierto todas en vías de extinción. En el mismo período, entre aquellas economías emergentes que más han mejorado su ingreso por habitante y su equidad, el 100% alcanzó el nivel educacional de los países desarrollados. Por tanto, la respuesta es inequívoca: necesitamos también lograr un nivel educacional similar. Sin ello, jamás podremos estar en su club.
Veamos cifras. En México, sólo el 0,3% de los alumnos logró una comprensión nivel 5 y un 4,8 % logró nivel 4 en la prueba Pisa 2000, mientras en Irlanda lograron 14,2% y 27,1% respectivamente. En Corea son 5,7% y 31,1%. El promedio de los miembros de la OCDE logró 9,5% y 22,3%. Sin una masa crítica de excelencia, al menos 30% de la fuerza de trabajo en niveles 4 y 5, México  no podrá avanzar más allá de lo logrado.
La presidencia de la República y su equipo deberían comprender que no se trata de ¿gastar? más en educación y provocar la corrupción de los lideres de los sindicatos, sino de invertir asertivamente para lograr competitividad en la economía del conocimiento; sería la mejor inversión pública de la historia. Si no lo hacemos, seguiremos como proveedores de materiales y servicios básicos, con graves problemas sociales.
Vale la pena: si México hubiese invertido exitosamente en educación como Corea o Irlanda, actualmente cada mexicano tendría, en promedio, unos US$ 2500 dólares anuales extra y nuestro índice de equidad sería similar al de Alemania. El PIB sería más de US$ 60 mil millones mayor y el fisco recibiría más de US$ 12 mil millones extra. Destinaríamos a la educación sólo un 30% de los ingresos fiscales adicionales. Hoy y siempre hemos tenido recursos para implementar una estrategia innovadora que garantice educación de calidad, personalizada y proactiva, fundada en dinámicas que la impulsen a la excelencia. Ojalá la autoridad financie las investigaciones requeridas para definir cómo hacerlo ya que da la impresión solo sirve a intereses ocultos y no al crecimiento y desarrollo de este país que tanto, tanto ha sufrido.

Se recomienda ampliamente leer los trabajos del Dr. Cándido García Fonseca (Miembro del Grupo Cultural FENIX) sobre la Teoría de la Correspondencia.

untitledIsaac Wislicki Grunstein

Tal vez el título de estas reflexiones genere la primera controversia: ¿quién puede pensar que el envejecimiento sea una enfermedad? Sin embargo, a través del análisis del relato de un importante epistemólogo y las apreciaciones de los propios ancianos y del hombre común, comprenderemos que los procesos que acompañan al paso de los años sobre el organismo humano son considerados -insisto, aun por sus propios protagonistas- como un proceso mórbido.
Fue en el último siglo cuando los términos salud y enfermedad comenzaron a interesar -sobre todo a los estudiosos de una nueva disciplina: la antropología- y allí comenzó una búsqueda lingüística para asegurar definiciones. En forma ciertamente peregrina se decía que la salud era la ausencia de enfermedad, que dejaba la incógnita de otras varias apreciaciones. La Organización Mundial de la Salud -en 1948- propuso aquello de que la salud es un ‚”estado de completo bienestar físico, mental y social que se puede lograr en su máxima plenitud, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades”. Con ello engrosaba el término con valores como felicidad, seguridad y armonía, según puede deducirse.
A esta altura se hace inevitable mencionar a Georges Canguilhem, autor de Lo normal y lo patológico
1, quien se ocupó del tema hace ya más de medio siglo y no se lo puede soslayar. Así dice: ‚”La enfermedad no es solo un desequilibrio o desarmonía, también, es -y puede ser principalmente- esfuerzo de la naturaleza en el hombre para obtener un nuevo equilibrio. La enfermedad es una reacción generalizada con intenciones de curación. El organismo desarrolla una enfermedad para curarse. La terapéutica tiene que tolerar, ante todo, y si es necesario reforzar, tales reacciones hedonistas y terapéuticas espontáneas. La técnica médica imita la acción médica natural (vis medicatrix nature). Imitar no solo significa copiar una apariencia sino remedar una tendencia, prolongar un movimiento íntimo. Por cierto, semejante concepción es también un optimismo; pero en este caso el optimismo se refiere al sentido de la naturaleza y no al efecto de la técnica humana.
‚”El pensamiento de los médicos no ha dejado de oscilar entre estas dos maneras de representarse la enfermedad, entre estas dos formas de optimismo, hallando en cada caso para una u otra actitud alguna buena razón en su patogenia recientemente aclarada.Ambas concepciones tienen, sin embargo, un punto en común: consideran a la enfermedad -o mejor, a la experiencia del enfermo- como una situación polémica, ya sea como una lucha entre el organismo y un ser extraño, ya sea como una lucha interna de fuerzas enfrentadas”.
Obviando la tendencia del autor a acercarse a la physis de los griegos, a la Naturaleza, como observamos en el primer párrafo, Canguilhem es categórico cuando agrega: ‚”Semánticamente, lo patológico es designado a partir de lo normal no tanto como a o dis sino como hiper o hipo. Por más que se conserve la confianza tranquilizante de la teoría ontológica en la posibilidad de vencer por medios técnicos al mal, se está muy lejos de creer que salud y enfermedad sean opuestos cualitativos, fuerzas de lucha”.
Existe una variable o una situación de normalidad que los métodos estadísticos se encargan de reflejar. Todo lo que escapa a la habitualidad se considera enfermedad. La salud es, entonces, un elemento objetivo. Un reciente comentario decía que se había establecido que los niños que se atrasaban en la escuela tenían, en alto porcentaje, problemas visuales no detectados ni por familiares ni por maestros. Es probable que muchos adultos analfabetos, ocupados en labores manuales, también los tengan aunque su trabajo no lo descubra.
Todas estas aseveraciones ameritan ser tamizadas por el cernidor del pensamiento de Canguilhem. Si debiéramos certificar un estado de salud lo haríamos con diverso criterio y siempre estaríamos cerca del error. Un criterio morfológico sería observar órgano por órgano: por ejemplo, el examen cardiovascular y electrocardiográfico de un individuo lo hacen apto para una operación quirúrgica.
Otro de los criterios es el etiológico. Tendría valor solamente en caso de enfermedad donde actuó un agente causal de daño. Sin causa etiológica ni modificaciones morfológicas, estaríamos certificando buen estado de salud, por lo menos de ese órgano. Así podríamos decir tabaquismo = cáncer de pulmón, pero tampoco diríamos una verdad absoluta, porque debemos considerar la propensión del individuo a desarrollar ese mal, el gen p53 y tantas otras cosas que aún la medicina ignora. Algo similar ocurriría con vejez masculina = cáncer de próstata.
Un siguiente criterio es el funcional. Es un hecho que un órgano está sano cuando cumple su función sin ningún déficit. Sin embargo, una función renal aparentemente correcta por las cifras humorales de urea y creatinina dentro de los valores normales pero con un clearance de esta última alterado, no revela estado de salud pero, según Canguilhem, estaría dentro de la normativa.
El próximo criterio es el utilitario, que puede ser evaluado -por ejemplo, en el caso de los músculos- por su fuerza o su resistencia al ejercicio. Es frecuente que los ancianos se quejen de cansancio, que limiten sus caminatas y se hagan sedentarios. Ocurre porque comparan su desempeño de décadas anteriores y no se resignan a la marcha cautelosa y al decremento de sus actividades cotidianas.
Un último elemento que engloba al sujeto en sí es la conducta. Un anciano con enfermedad de Alzheimer, aunque reconozca a sus familiares y se ajuste para ciertas actividades cotidianas puede manifestar su ¬†enfermedad y causar en sus allegados los trastornos psicofísicos de los cuidadores de pacientes crónicos.
Todos estos criterios han debido ser para la medicina, como lo señala Canguilhem, normativos.
Aquí comienza la cuestión. Salud y enfermedad marchan al unísono. No entro a analizar los casos de curación ad integrum o con déficit o aparente porque no viene al caso. Pero, ¿qué sucede con las minusvalías que comienzan a edad temprana por envejecimiento del órgano, como la presbiacusia o la más tardía como la presbicia? En el anciano -y en el presenil- ambas son causa de tratamiento correctivo (el audífono en el caso del oído, las lentes para la visión) y si hablamos de terapéutica señalamos cierto grado de afección. Entonces, ¿es la senescencia una enfermedad?
El problema de la artrosis es paradigmático: pocos individuos pueden jactarse en la senescencia de no padecer ninguna manifestación de esta afección degenerativa. Incluso ningún humano -hombre o mujer- ha dejado de sufrir algún episodio de lumbalgia antes de los 50 años de edad y en la mayoría de los casos es por alteración de los discos intervertebrales. La artrosis retrorrotuliana afecta al 100% de los ancianos sin distinción de sexo. La impronta ósea en los restos fósiles de los dinosaurios revela que también la padecieron y, entre los mamíferos actuales, se salvan los murciélagos y los perezosos que duermen colgados. ¿Es una enfermedad involutiva?
Aquellos que se dedican a la economía de la salud se preguntan: ¿cuánto se gasta en las enfermedades de los ancianos y cuánto en el envejecimiento natural del hombre? Robin Holliday¬†
cree que es claramente insensato no considerar el problema de este modo. Pero, reflexiono, qué difícil es establecer la diferencia.
Así como están planteadas las cosas es imposible separar los componentes de esta estructura compacta. Salud/enfermedad es una realidad ‚”variante y alternante”.
Ante este problema, más que médico, del resorte de la filosofía antropológica es preciso hallar una solución. Envejecer es perder habitualidades: desde el olvido de los nombres propios, los tropiezos y caídas, los inconvenientes masticatorios, la disminución de la capacidad torácica, los trastornos genitourinarios, etc., etc., hasta un cierto desinterés por la vida misma. Pero es necesario adaptarse a las nuevas circunstancias.
Entre sus muchas acepciones, adaptarse es acomodarse o avenirse a algunas circunstancias o condiciones. Stein
3 definía a la inteligencia como capacidad de adaptación. La vida es un adaptarse permanentemente.
Resulta un tema recurrente hablar de las carencias. Las carencias de los senescentes habitualmente se deslizan por un abanico de motivos: afectivos, de capacidad física y psíquica, económicos y, por ende, de jubilación, etc. Sin embargo, todos se aferran a la vida, adaptándose, con los pocos dientes que generalmente les quedan y las uñas. En otros casos no asumen que esas carencias son propias del envejecimiento (por lo menos alguna de las nombradas) y llegan a sus médicos con quejas bizarras -en su generosidad-, tales como: que no pueden caminar rápido, que tienen dificultades visuales, que se despiertan con frecuencia en la noche, que sufren de los ya comentados olvidos, entre tantas otras. Los psiquíatras, prestos para encuadrar (poner en un cuadro) dicen que padecen del síndrome de adaptación. Y es real, no adaptan sus pretensiones a las décadas vividas. Y como son síntomas comunes a la enorme mayoría de ellos se hace muy difícil sostener que son enfermedades.
La gerontóloga francesa Héléne Reboul publicó en su obra Vieillir: projet pour vivre
donde, como lo indicaba su título, proponía que todo anciano formulara un proyecto para proyectar (uso el término adrede) su vida y, de esta forma, el final no sería tan traumático. Por lo menos, seguirían viviendo y no esperando.
Otros, cuyos nombres no recuerdo, si no los nombraría, dicen que es mejor iniciar o fundar una empresa. Claro, un proyecto es un sueño todavía incumplido, una empresa es una realidad consolidada.
¿Qué hacer entonces? Tener una empresa (creo que un término mejor sería emprendimiento que admite menos confusión) para seguir transcurriendo en el planeta Tierra. Será necesario desterrar el síndrome de adaptación: existirán carencias pero será cosa de encontrarles la vuelta.
Queda formulada la duda: ¿vejez o enfermedad?
Simone de Beauvoir
¬†finalizó su obra La vejez, con las palabras con que quiero terminar esta colaboración: ‚”Cuando se ha comprendido lo que es la condición de los viejos no es posible conformarse con reclamar una “política de la vejez’ más generosa, un aumento de las pensiones, alojamientos sanos, ocios organizados. Todo el sistema es lo que está en juego y la reivindicación no puede sino ser radical: cambiar la vida”. Porque la vejez puede ser una enfermedad que nos afecte a todos los que llegamos a ella.

untitledBoca del Río Ver. A 8 de noviembre del 2009

 

Arturo, Daniel y Sharón

Conté mis setenta y dos años y descubrí que¬†¬†no puedo alargar demasiado el tiempo.

He creado una historia viviendo la vida segundo a segundo

He conocido de todo y me dan miedo los farsantes y los ventajosos, los que se montan

en el trabajo ajeno para recibir lo que ni remotamente les corresponde.

Los que han, calumniado y hundido a aquellos que han depositado su confianza

en estos seres carentes de escrupulos.

Me duelen los que son capaces de aplastar al de al lado con tal de salir en la foto.



No tolero a maniobreros y ventajosos. Me molestan los envidiosos

que tratan de desacreditar a los¬†más capaces¬†para
apropiarse de sus lugares, talentos y logros.

Detesto, si soy testigo, de los defectos que
genera la lucha por un majestuoso cargo.
Las¬†personas no discuten contenidos, apenas los¬†títulos..
Mi tiempo es escaso como para discutir¬†títulos.
Quiero la esencia, mi¬†alma tiene prisa…

Sin muchas golosinas en el paquete quiero vivir al lado
de gente humana, muy humana.

Que¬†sepa reír de sus errores, que
no se envanezca con sus triunfos.

Que no se considere electa antes de hora.
Que no huya de sus responsabilidades.

Que defienda la dignidad humana. Y que
desee tan sólo andar del lado de la verdad y la¬†honradez.

Lo esencial es lo que hace que la vida valga la pena.

Quiero rodearme de¬†gente que sepa tocar el corazón de las
personas….Gente¬†a quien los golpes duros de la vida, le enseñó a crecer
con toques suaves en el alma.

Sí, tengo prisa¬†por vivir con la intensidad que sólo la madurez puede
dar.¬†Pretendo no desperdiciar parte alguna de las golosinas que me quedan…

Estoy¬†seguro que serán más exquisitas que las que hasta ahora he
comido. Mi meta es llegar al final satisfecho y en paz con mis seres

queridos y con mi conciencia.

Espero que tu meta sea la misma,

porque de cualquier manera¬†llegarás…”

Isaac Wislicki G.

navidadDiciembre no es sólo el mes que cierra el año gregoriano, calendario que nos rige. Es el mes más importante porque encierra las fechas que nos marcan como pueblo.

El día 8, día de la Santísima Concepción y que celebramos como inicio de un desfile de fiestas que si lo permitimos nos arruinaran el hígado y el bolsillo. Todos conocemos una Conchita y vamos a su casa a comer tamales y ya de paso a felicitarla y ¿quién quita? a ponernos de acuerdo para la siguiente fiesta.

El día 10 celebramos el Día de los Derechos Humanos, mismos que nadie respeta en este país, especialmente en este puerto, y del que toda celebración fue opacada por la algarabía del aguinaldo que hemos esperado todo el año.

El 12, celebramos a la Virgen de Guadalupe. Es impresionante ver el profundo amor, no sé si pueda hablar de fe, pero sí de amor que la gente profesa a la Virgen. Porque lo que ella logra, no lo ha logrado nadie.¬† Ya desde el día 11, a buena hora los grupos comienzan a reunirse, las camionetas se adornan, las guitarras se afinan y cuando la comitiva está completa comienza la peregrinación. Hasta la piel se me ‚”enchina” de ver con que cariño, hombres y mujeres, jóvenes y viejos, niños se dirigen, unos a pie, otros en auto a cantarlas mañanitas a la Gran Madre de México. Las iglesias se engalanan y se visten de luces. Vendedores de todo tipo objetos; estampitas, rosarios, imágenes, flores, pan de pulque, gorditas de requesón, hojuelas, buñuelos con miel de caña y todo tipo de delicias para la vigilia de la Gran Celebración.

El día 12, como regalo del cielo (pues aquí estaba previsto un norte) es esplendoroso, el sol brilla y la brisa es fresca. Las familias comienzan el día agradeciendo a la virgen todos sus favores y se arreglan para presentarse ente ella. Niños y niñas de todas las edades vestidos de Juan Dieguitos y de Marías, y finalmente una vieja amiga: la cámara fotográfica, se desempolva. Los fotógrafos con sus pintorescas escenografías con tanto de burrito carretita, heno, rosas y el Cerro del Tepeyac como fondo, toman fotos para calendario, tarjeta postal, para enmarcar y mandar a la abuelita, tamaño credencial para llevar en la cartera y recordar que llevaron al niño a presentar.

Después todos a comer. Si trabajas en una fábrica, es la comida de la empresa. Viandas y bebidas corren por única vez al año a cargo del jefe; si no, todos tenemos una lupita a quien celebrar. Finalmente todos somos uno ¡México es Guadalupano!

Después del 12, fecha que da inicio al ya tradicional puente Lupe - Reyes, el día 16 comienzan las posadas, es una verdadera lástima que esta hermosa tradición se pierda, Esas posadas de cuando yo era niña, donde eran los peregrinos el centro de la reunión, en su burrito María, y José llevándola. Y todos detrás con nuestra velita encendida pidiendo posada. Los de adentro de la casa respondiendo hasta que después de 4 o 5 estrofas y cuando la cera nos había ya tatemado los dedos y estaba a punto de extinguirse la flama, nos abrían la puerta y al grito de ‚”Entren santos peregrinos, peregrinos…” Comenzaba la fiesta. Corría el ponche con tejocotes, caña ciruelas guayabas¬†¬† y canela a veces con piquete, para los mayores. Los gritos de alegría al aparecer la piñata (hecha con olla de barro), las canciones, los tamales, el atole y las famosas colaciones ¡son inolvidables! Es una lástima que hayamos dejado perder esta tradición. Y las pastorelas: representación en donde el bien triunfa alegremente sobre el mal después de las mil peripecias del diablito por ganar.

Aquí en el puerto de Veracruz de la tradición de la rama queda poco y de la del viejo. Las veces que vine a pasar navidad a Veracruz durante mi infancia me maravillaba viendo a estos grupos de músicos y cantantes armados con una rama adornada y cantando ‚”Naranjas y limas…” y para año nuevo ‚”Ahí viene el viejo…”

No debemos dejar morir las tradiciones, ni el verdadero significado de cada una de ellas.

El 24 finalmente llega, y la vigilia de la Navidad vamos a Misa de Gallo, a comer buñuelos y beber café de olla fuera de la iglesia. Amanecer el 25 emocionados para recibir los regalos que, a mi dijeron traía el Niño Dios, ahora es Santa Claus quien los compra en Liverpool..

El 31 la Grn Fiesta, despedir el año viejo, y recibir el nuevo. Oro y oropel, sidra y champagne uvas y deseos, tradiciones y supersticiones: Yo saco a pasear mi maleta 12 veces, barro hacia fuera, echo agua por la ventana y me pongo calzones rojos para tener amor todo el año. Con la crísis yo creo que este año serán amarillos para atraer el dinero.

Si aún resistimos, después de salir al boulevard a esperar el sol del primero de enero y cantar el himno a la alegría. El día dos todos comenzamos nuestros buenos propósitos. Y sobre el boulevard hay una cantidad de gente corriendo para comenzar el año haciendo ejercicio.

Las celebraciones llegan a su fin el 6 de enero que comemos en familia la rosca de reyes. Y si nos toco el niño, podemos llegar al 2 de febrero celebrando.

 

Felices Fiestas.

 

Gaby Velazquez

Isaac Wislicki Grunstein

ciim110109_norte04wfEl invierno puede aparecer prematuramente durante el otoño (la estación de la cosecha) cuando estamos listos a recoger la recompensa del esfuerzo humano invertido y dejarnos con cosechas o resultados de poco valor.

La primera lección que tenemos que aprender en la vida es que el invierno siempre llega; no solamente el invierno de frío, viento, nieve y hielo, sino el invierno humano de desesperación, soledad, desilusión o tragedia.

Es invierno cuando nuestras oraciones no reciben respuesta, cuando las acciones de nuestros hijos nos dejan temblorosos o anonadados. Es invierno cuando la economía se voltea en contra nuestra o cuando los acreedores nos persiguen. Es invierno cuando la competencia nos amenaza o cuando un amigo se aprovecha de nosotros.

El invierno toma muchas formas y llega en cualquier momento, tanto al sembrador como a las personas en el mundo de los negocios y aun a nuestra vida personal.

La llegada del invierno nos encuentra en una de dos situaciones: Estamos preparados o no estamos preparados.

Para aquellos que están preparados, que han sembrado con abundancia durante la primavera, que han cuidado sus siembras durante el verano y han cosechado enormemente durante el otoño, el invierno puede ser otra estación de oportunidad.

Puede ser una temporada para la lectura, para recuperar las energías para la próxima primavera y para gozar de protección y abrigo. Puede ser una temporada de gran regocijo, una temporada para compartir con los seres queridos con quienes hemos trabajado. Es una temporada para dar gracias y una temporada para compartir los obsequios de la vida.

El invierno es la temporada para agradecer, tanto por lo que tenemos como por lo que aún no hemos logrado. El invierno es la temporada para el descanso, pero no un descanso excesivo. Es la temporada para gozar del fruto de nuestro trabajo, pero no es temporada para la gula.

Es la temporada para las conversaciones cálidas pero no para el chisme. Es la temporada para la gratitud pero no para la satisfacción excesiva. Es la temporada para sentirnos orgullosos más no para ser egoístas.

Lo que hacemos con nuestro tiempo, con nosotros mismos, con nuestros amigos y con nuestra actitud mental durante el invierno, determina lo que haremos la próxima primavera.

Estamos destinados a que mejoremos constantemente nuestras condiciones, nuestros resultados y a nosotros mismos. Mejoramos o retrocedemos, ya que nunca permanecemos inmutables. Si no mejoramos es porque no utilizamos nuestra inteligencia, nuestro razonamiento y potencial.

Finalmente, lo que no usamos se pierde. Por falta de uso podemos perder nuestra inteligencia, nuestro razonamiento, nuestro potencial y nuestra fuerza. Si la falta de uso o el mal uso nos hacen perder estos atributos humanos valiosos, podemos predecir que retrocederemos.

Nuevamente, es una ley fundamental de la vida la que exige el progreso o el retroceso humano.

Un abrazo y por favor, manda tu opinión a este blog.

ciag120109_aborto01coJaime Velázquez

 

¿Cuántos votos ganó el PRI al participar en la aprobación de una ley antiaborto? ¿Cuántos perdió? Para las elecciones cercanas habrá que revisar con detalle la biografía de los candidatos, saber qué piensan de todos los temas posibles, desde los viajes espaciales en busca de agua hasta la muerte de mujeres debido a complicaciones de los cotidianos embarazos.

¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬† No es fácil averiguar cómo acciona el PAN a la hora de legislar, pero con los funcionarios de la iglesia católica es imposible, siguen operando en catacumbas, parte del secreto de su longevidad, como cualquier agrupación clandestina.

¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬† Hay retrocesos en la vida, Hegel diría en el devenir histórico, pero nadie aceptaría de buena gana mudarse a unas cavernas sin agua potable y sin electricidad, sin gas, así que el camino en los derechos de la mujer seguirá adelante.

¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬† (Por cierto, la palabra ‚”derechos” rezuma despachos de abogados, que suelen no ser claros en sus escritos, y menos en sus intenciones, que suelen tener serias deficiencias en su formación preuniversitaria; debí escribir ‚”camino en el respeto a la mujer”, a los seres humanos.)

¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬† Vale la pena recordar algunos capítulos admirables en los años recientes: aquí, la iniciativa para que las mujeres pudieran votar. Y en otros lados, pocos años después, las fotos de mantas en autobuses que gritaban: ‚”venimos de abortar”. Esto se refería a que las mujeres regresaban de algún país vecino, donde sí era legal abortar. Y de esto hace apenas treinta años en Europa: los adelantados en un camino que se va recorriendo muy lentamente.

¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬† Gobiernos de países europeos vieron con mirada limpia la apertura de oficinas de planificación familiar. No tardó en aparecer la píldora anticonceptiva. Recuerdo a mujeres preocupadas por haber olvidado tomar la píldora y no saber qué iba a pasar. Recuerdo a médicos enseñando a jóvenes a contar los días de los periodos fértiles. Y luego el gobierno mexicano propició campañas que hicieron descender dramáticamente las tasas de natalidad, pero esos priístas ya no son los de estos días.

¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬† Las iglesias como orientadoras del bien comportamiento, sirven; para llenar el vacío existencial de algunas personas, ese miedo que sentimos ante las enfermedades, cuando ve uno a los médicos desalentados, también sirven. Pero no dejamos de ver que las iglesias de algunas culturas han quedado rezagadas del progreso humano, como entre los que cubren a las mujeres para que nadie las vea.

¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬† La iglesia católica ha cambiado con el paso de los siglos, pero gusta de mostrarse eterna, invariable. La iglesia católica tiene una historia no muy limpia, que vale la pena conocer antes de darle un abrazo.

¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬† ¿Cuándo se volvió policía secreta de los vecinos? Los confesionarios son un invento atroz, que ha servido para todo tipo de actos, reprobables en gran medida.

¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬† Hace treinta años daba tristeza enterarse de que en Inglaterra la tasa de mortalidad aumentaba mientras la de la natalidad descendía: qué iba a pasar, ¡desaparecería el pueblo inglés! Y se nota, en las películas inglesas contemporáneas, que las estrellas son gente de cincuenta años, o más. La sustitución de famas es muy lenta, además que el público de edad madura no quiere ver las taradeces de ‚”la primera vez” filmadas hasta la náusea por el cine de Estados Unidos.

¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬† En México la familia de cinco o más hijos pasó a ser de uno o dos, los que podían mantenerse en los resquicios de la atroz carrera del alza de las ganancias. La clase media del DF de los años setenta y ochenta ya no pudo tener casa y se ilusionó con los departamentos en condominio, siempre y cuando no gastara su dinero en hijos, y dejó de tenerlos.

¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬† La escuela pública perdió presión porque dos hijos sí podrían aspirar a entrar en escuelas privadas, cada vez más numerosas. ¿Qué gobierno iba a poder cumplir con la ley de la educación gratuita?

¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬† Lo más reciente es la píldora del día siguiente. Y la gente del Vaticano respiraba con dificultad: ¡va a desaparecer la humanidad, las limosnas de los pobres! En verdad nunca han sido claras las razones de las oposiciones de la iglesia en varios asuntos.

¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬† No le gustan los divorcios. Pero ello lanza fuera de la iglesia a todos los que se casan por segunda vez. ¿Han contado los funcionarios eclesiásticos cuántas bodas, bautizos, primera comuniones han venido perdiendo? No, porque acepta bautizar a niños nacidos de padres divorciados. Y casa a hijos de padres divorciados ¿y no alcanza esta amabilidad para aceptar los divorcios? ¡La cantidad de delincuentes que habría debido a las leyes de la iglesia si no fuera por el registro civil! ¿Qué va a hacer con la gente que aborta? ¿Llenará el infierno con pecadores, o se hará de la vista gorda?

¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬† Por lo pronto, la iglesia deslizada en los Congresos pretende que una economía en crisis eduque a las ‚”malas mujeres” y si no entienden propone mantenerlas cuatro años en la cárcel.

¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬† ¿Y el médico? Si se comprueba que es el primer aborto que atiende, ¿se le deja libre? Y qué van a hacer con él cuando sea reincidente, ¿le quitarán su cédula profesional? ¿Qué no hay déficit de médicos? ¿Y qué van a hacer con los pacientes que dejará sin sus cuidados? ¡Ah, pretenden que el médico se hunda en la inhumanidad, que evite como al diablo a las abortadoras!

¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬† Y algo más: ¿cuántos policías se requieren para hacer cumplir la ley? (típica frase de abogado). La sociedad funcionará por denuncias. Y si el denunciante es la prima, o el médico vecino que ansía quedarse con los pacientes del réprobo médico delincuente, ¿habrá tribunales que resuelvan estas controversias?

¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬† El cine de EU se ha cansado de filmar el proceso que ha seguido el aborto en ese país. Creo que fue Jessica Lange la que fue atendida en una mesa de cocina por un tipo que parecía mecánico automotriz. Y hemos visto las manifestaciones de damas antiabortistas frente a las clínicas cuando empezaron a dar atención a este problema.

¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬† A lo que hay que agregar otras situaciones indeseables, como la retroactividad. ¿Meterán a la cárcel a los varones que hayan acompañado a abortar a su pareja, a su amiga, a su hermana?

¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬† Como sea, la actual legislatura en Veracruz quedó manchada de sangre, por sus prisas y su falta de reflexión.

¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬† ¿Es verdad que los célibes empleados de la iglesia vaticana envidian el placer que los varones tenemos, que los lleva a abusar de niños? Lo que sí es claro es que no han leído miles de novelas, de cientos de países, donde queda claro que los embarazos, deseados o no, son producto del amor, del irresistible amor que las mujeres tienen y que permite el acercamiento con los hombres, y la comunión de los cuerpos. Esto para no hablar de las mujeres violadas, de las mujeres que van a tener un hijo con malformaciones.

reim111709_manifesta1Isaac Wislicki Grunstein

 

El aborto inducido es una realidad mundial, incluso en aquellos países que ofrecen amplio acceso a servicios de regulación de la fecundidad con calidad de atención y a programas de educación sexual integrales. Esto significa que la interrupción voluntaria del embarazo indeseado es una opción que escogerán numerosas mujeres en determinadas circunstancias de sus vidas, desde dificultades familiares, socioeconómicas, afectación del proyecto de vida, enfermedades o malformaciones del hijo que espera, hasta embarazos que son productos de sexo forzado.

 

Es imposible elaborar un perfil único de la mujer que aborta, ya que es una práctica que adoptan mujeres casadas y solteras, mayores o adolescentes, mujeres con varios hijos o sin descendencia, mujeres con años de escolaridad o sin acceso a la educación, con buena situación socioeconómica o escasos recursos, que profesan alguna creencia religiosa o no. Esta diversidad deja en claro que cualquier mujer puede verse enfrentada en algún momento de su vida reproductiva a la decisión de practicarse un aborto, independiente del estatus legal que esta práctica tenga en el país donde ella reside. Es decir, la penalización no hace desistir de la decisión que se ha tomado en conciencia, pero sí coloca en grave riesgo a la mujer que aborta.

 

Ya que el aborto inducido involucra a un número considerable de mujeres y sus familias e incluso su entorno laboral, requiere ser abordado desde una óptica integral que considere las múltiples causas que explican su ocurrencia, y también como tema de salud pública. Además exige un enfoque basado en derechos humanos y democracia, en tanto el acceso libre a la interrupción del embarazo alude a la capacidad de las mujeres de tomar decisiones responsables y autónomas sobre sus cuerpos y sus vidas a través del ejercicio ciudadano de derechos.

 

Hoy ocurren en el mundo entre 45 y 60 millones de abortos inducidos al año, de los cuales cerca de 20 millones son ilegales. La amplia mayoría de estos procedimientos ilegales tienen lugar en el mundo en desarrollo y constituyen prácticas riesgosas, clandestinas y a menudo insalubres que colocan en peligro la vida de las mujeres. La Organización Mundial de la Salud, OMS, reconoce que al menos 70 mil mujeres mueren cada año en el mundo por complicaciones de abortos inseguros, lo que corresponde a cerca de un 13% de las 600 mil muertes maternas que se producen anualmente a nivel global. América Latina y el Caribe no es la excepción. En la región se realizan más de cuatro millones de abortos inducidos cada año y mueren alrededor de 6.000 mujeres y muchas más sufren secuelas por las complicaciones. Cuba, Guyana y Puerto Rico son excepciones en un panorama regional generalmente restrictivo, pues aunque algunos países cuentan en sus legislaciones causales eximentes, dichas leyes rara vez se aplican. Y en el extremo más duro está Chile, México y El Salvador, que no permiten el aborto impune.

 

Este panorama mundial no hace sino demostrar que la maternidad no siempre cabe dentro del proyecto de vida de las mujeres ni es una opción libremente elegida, sino que muchas veces se relaciona con coerciones sexuales, incluyendo incesto; con falla o falta de acceso a anticoncepción moderna; con desorientación y desinformación en temas de sexualidad y reproducción, sobre todo por las televisoras; con presiones culturales y sociales sobre las mujeres para que hagan suyo el rol de madres como única vía para reafirmar su identidad. La solución, por tanto, no es la penalización y persecución a las mujeres que abortan ni a sus redes sociales que las apoyan, sino más bien intervenir en aquellos aspectos que requieren de medidas de prevención: aumentar el acceso a la anticoncepción moderna, incluyendo anticoncepción de emergencia; prevenir la violencia sexual; instaurar programas de educación sexual integrales y un enfoque de género. Lo que debe complementarse con el acceso al aborto legal, seguro y gratuito para todas las mujeres que requieran interrumpir su gestación.

 

Para lograr esto, se requiere un cambio educativo y cultural profundo que traduzca el reconocimiento de las mujeres como sujetas de derecho sobre sus cuerpos y sobre su reproducción, con calidad moral para tomar determinaciones en este terreno, en la certeza de que corresponden al paso más adecuado para su vida presente y futura. ¿Están nuestros gobiernos, legisladores y planificadores de políticas públicas listos para responder a este desafío? ¿Está la sociedad dispuesta a reconocer que en las mujeres, reside el potencial suficiente como para definir cuándo, dónde y cómo optar por una maternidad voluntaria? ¿Están las mujeres preparadas para exigir dicho reconocimiento no tan solo de parte de los gobiernos, sino también de otros sectores sociales que podrían ser sus aliados?

 

Este es el desafío al que se enfrentan las mujeres, en medio de un clima internacional adverso, con corrientes fundamentalistas. Sin embargo, el marco del Derecho Internacional de los Derechos Humanos actualmente vigente es el sustento sobre el cual nos debemos afirmar para exigir cambios legislativos en torno a la interrupción voluntaria del embarazo. De allí la importancia de que las mujeres se apropien del potencial que estos instrumentos tienen para proteger su derecho humano a la salud, a la intimidad y a la honra, a decidir el número y espaciamiento de nuestros hijos/as, o a no tenerlos, y a vivir una vida libre de violencias e imposiciones, que en su conjunto configuran y dan sustento a la demanda de las mujeres de una maternidad voluntaria, libre e informada.

 

 

rostropovich¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬† Rostropovich, el maestro, el director, el cellista más grande de la historia, el político, el exiliado y el admirado por todos los intelectuales del orbe, el propuesto para el Premio Nóbel estuvo en Berlín el 11 de noviembre de 1989, dos días después de que cayera el Muro. Y allí, en pleno ruido de martillos, sacó su cello y se puso a tocar. Los martillos callaron por unos minutos. Era el homenaje del maestro a la libertad y en solidaridad con los alemanes, que recuperaban la unidad.

Eran las 13 y 9 minutos de un sábado. Los periodistas estaban demasiado ocupados en mil historias relacionadas con la caída del muro y estuvieron a punto de perdernos este momento histórico en el que el exiliado ruso más famoso, Mstislav Rostropovich, resumía la alegría colectiva con la melancolía de su cello. Por un momento, los picos y los martillos se callaron para escuchar otro lenguaje más sutil.

Llegó sin avisar, respondiendo a un instinto vital más que profesional, pero no había olvidado su instrumento, su cello, su vida. Ese 11 de noviembre de 1989, ¬†dos días después de que la presión popular de los alemanes del Este derribara el muro de Berlín, Rostropovich quiso unirse a la alegría popular y dio un concierto improvisado junto al¬†Checkpoint Charlie.

Mientras unas decenas de curiosos se arremolinaban alrededor de Rostropovich, la gente seguía pasando del Este al Oeste y del Oeste al Este. Los alemanes orientales iban por la mañana, se pasaban por un banco para cobrar los 100 DM que les daba el Gobierno de la RFA y se paseaban por Berlín Occidental, gastándose el dinero en el supermercado y comprando música o videojuegos. Por la tarde, volvían a casa. Era la rutina de esos primeros días, aunque en los próximos tres meses habían medio millón de alemanes del Este que se pasaron al Oeste. En 20 años, la Alemania del Este ha bajado su población hasta los 10 millones de habitantes, siete menos que antes de que cayera el Muro.

Después del homenaje del violoncelista a la libertad,¬†el ruido de los martillos se reanudó, golpeando frenéticamente el Muro.¬†Mstislav Rostropovich nunca había sido tan feliz.

Murió poco después de un cáncer de colon, sin embargo, no se puede hablar de la caída del ¬†muro de Berlín sin mencionar a Rostropovich, el hombre que jamás mintió.

Isaac Wislicki Grunstein

Apreciados lectores:
Día a día me sorprendo más de nuestros políticos mexicanos que como niños traviesos e irresponsables juegan con los destinos de la Nación.

Hoy dicen una cosa, mañana dicen que no lo dijeron, votan en la sala de debates y luego dicen que no quisieron votar por lo que votaron. Se echan la culpa unos contra otros y nadie acepta que hizo lo que hizo aunque esté grabado y filmado, ellos lo niegan.

Me pregunto ¿A que están jugando? o ¿A que están apostando? Quizá lo que ellos piensan si es que tal cosa ocurre, que el pueblo es una masa informe compuesta de imbéciles y retrasados mentales pero, no. El pueblo es un conjunto de seres humanos que quieren vivir en paz y trabajar, ser felices, tener expectativas, sentir que tienen derecho a un futuro promisorio.

Insisto, están jalando demasiado de la cuerda y esta actitud no es nada deseable.

Un poco de seriedad Señores diputados y senadores.

Un poco de sensibilidad Sr. Presidente y dirigentes de los partidos y un poco, no mucho de sentido común Sr. Secretario de Hacienda, desde ‚”el catarrito” no da Usted pié con bola.

Apreciados lectores, le suplico escriban su opinión, los mejores jueces son ustedes.

Dr. naag102909_p6carstensIsaac Wislicki G